Yoga aéreo, ballet barre, jump dance… El fitness incorpora nuevas disciplinas constantemente para que mantenerse en forma sea poco a poco más fácil y ameno. Es importante percatarse de que hay una diferencia entre la atención y concentración. La concentración te ayuda a centrar tu atención en una cosa la otra y de esta manera te ayuda a tomar el mando de lo que sucede en tu mente. Mas atención plena es un paso alén de la concentración. Atención plena es un estado de conciencia. Es presencia” de la psique.

Este ejercicio es ideal si te estás iniciando en la práctica Mindfulness, puesto que es a medida que avanzas en el aprendizaje de la atención plena, es ideal incrementar el tiempo de práctica hasta llegar a unos quince veinte minutos diarios. Además, por tratarse de solamente un minuto, este ejercicio lo puedes practicar en cualquier lugar y en cualquier momento de la vida diaria.

Una técnica buenísima para ser siendo conscientes de nuestras emociones es intentar identificar exactamente en qué unas partes de nuestro cuerpo se concentra nuestra emoción y tratar de ponerle un color. Se realiza del mismo modo: sentados muy quietos y respirando lentamente. Y a continuación escaneamos todo nuestro cuerpo tratando de identificar en qué unas partes del mismo hay emoción y cuál es su color: nos concentramos en esa emoción durante unos minutos: navegamos por sus aguas sin juzgar y sin analizar: solo tomamos contacto con ella. Cuando encontramos recorrido todo el cuerpo, volvemos a hacer otro barrido por el mismo y vemos si la emoción sigue allá si al contrario se ha trasladado a otro órgano del cuerpo, se ha intensificado, se ha ido, etcétera De esta manera somos más siendo conscientes de nuestras emociones y de de qué forma navegan a lo largo de nuestro cuerpo.

Hola Inma. Lo de caminar lento lo tengo que progresar, y es que, habituada a que con la bici vas rapidísimo a todas partes, cuando voy andando siento como si me faltase esa velocidad y también inconscientemente me acelero. Trataré de caminar cada vez más y más lento, pues un día olvidaré que tengo piernas para caminar, puesto que recientemente solo las utilizo para pedalear, correr y saltar. Cogeré el complejo de la sirenita, jeje.

Es usual que, cuando estamos tensas, nuestra respiración se centre en el pecho. Prestar atención a la respiración es una forma de anclarnos en el presente. Es un recurso bastante disponible que nos sirve cuando nuestra atención se va al futuro al pasado.

Los ojos son las ventanas del ánima y podemos utilizar nuestras miradas para conectar desde nuestra ánima al alma de otras personas. Este ejercicio se realiza con otra persona. Con las manos entrelazadas, cerramos nuestros ojos y respiramos siendo conscientes de esa respiración y de ese instante presente. También de esa conexión que va a comenzar. Abrimos al mismo tiempo nuestros ojos y nos miramos en los ojos del compañero compañera, sin juzgar, sin intentar sentir nada. Solo conectando desde nuestra ánima al ánima del otro. Es una técnica buenísima para mejorar la relación entre 2 personas, puesto que a veces nuestras palabras no alcanzan para todo cuanto queremos expresar y comunicar y esta forma de comunicación es muy profunda y también intensa, pues es de ánima a ánima, de corazón a corazón.

Los ejercicios de Mindfulness pueden ser realizados por adultos y por niños, no obstante, es recomendable que los pequeños estén acompañados por un adulto hasta que aprendan correctamente a practicarlos. La verdad es que pueden hacerse prácticamente en cualquier sitio, aunque se recomienda un sitio cómodo, como nuestra casa, con el fin de conseguir el mayor número de beneficios durante su ejecución. Aprovecha para eludir cualquier posible molestia como dispositivos electrónicos. Utiliza ropa cómoda y procura que la temperatura sea la adecuada.

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