Si el Hot Yoga te parecía duro es porque no has oído charlar del Buti Yoga, la vertiente más activa de yoga que reemplaza los ‘ohms’ por movimientos de baile. La meditación nos ayuda a tomar conciencia de nuestros procesos mentales, liberándonos y haciendo que la psique deje de dominarnos. Además de esto, tiene numerosos beneficios como una reducción de los niveles de estrés, cambios estructurales en nuestro cerebro incrementando la materia gris, mejorando nuestra capacidad cognitiva como la memoria de trabajo, el argumento verbal y estimulando la inventiva, nos resguarda de enfermedades mentales, nos aporta una visión más extensa de la realidad, previene de enfermedades físicas somáticas, calma el dolor, nos ayuda a dormir mejor y nos hace personas más felices y compasivas.

Una vez que controles la respiración puedes hacerla en cualquier lugar y en cualquier situación. Presta atención a la inhalación y la exhalación. Concéntrate únicamente en eso y en el sonido que realizas al realizarlas. Si aparecen pensamientos fuera de la respiración déjalos que fluyan, no intentes rechazarlos, sencillamente obsérvalos y vuelve a concentrarte en tu respiración.

En este ejercicio Mindfulness para reducir la ansiedad debemos emplear el sentido del oído. Consiste en permanecer alarma de los sonidos que nos rodean y ser conscientes de ellos. No trates de descifrar cada sonido; da igual si es un vehículo, un pájaro una voz humana. El propósito de este ejercicio es ser capaces de devolver nuestra atención a la escucha activa de sonidos cada vez que pensemos en ellos al escucharlos. O sea, debemos separar los sonidos de los pensamientos que nos evocan. El propósito es sentir los sonidos, no meditar en ellos.

Nuestra respiración es como una ola. Sube al inspirar y baja al espirar. Toma un lapicero y dibuja olas a medida que respiras. La inspiración infunde energía en el cuerpo, la espiración lo relaja. La inspiración activa el sistema nervioso simpático; la espiración, el sistema inquieto parasimpático.

Mirar a alguien con gratitud. Día a día, elige a alguien que te importa. En vez de solo ver lo que siempre y en toda circunstancia ves, verdaderamente mira a esa persona. Trata de no hacer juicios sobre ella. Mira esa persona como el milagro que es, y agradece su existencia. Si te sientes desprendido, dile a esa persona lo agradecido que estás.

Cada vez que realicemos la grabación, vamos a ser conscientes de nuestras palabras, de lo que queremos trasmitir al pronunciarlas. Es una técnica muy buena para ser siendo conscientes de nuestras palabras y también para modular nuestro carácter mediante nuestras palabras.

Beber té. Durante siglos ha existido la liturgia del té en distintas culturas. Yo hago mi propia liturgia del té: preparo el té cuidadosamente y con atención plena, lo vierto en la taza de manera lenta, lo tomo con seriedad y estando en el momento presente. Deja unos minutos al día para hacer esto, y tu día cambiará.

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