Ejercicio De Mindfulness Para Dejar De Quejarse

Incorporar el mindfulness a nuestra vida aporta muchos beneficios como reducir la ansiedad, aportar serenidad, reducir los pensamientos negativos e inclusive prosperar determinadas patologías. Sentaros de forma cómoda, con los ojos cerrados y con el cuerpo muy quieto y empezar a respirar, concentrando toda vuestra atención en la respiración, mientras que tratamos de poner conciencia en el cuerpo y ver exactamente en qué partes hay tensión y cuáles otras están por el contrario más relajadas. Estamos completamente acá y ahora y este momento es lo único que cuenta.

Un estudio efectuado por la gaceta Journal of Internal Medicine dio a conocer los fantásticos efectos positivos de esta práctica. Demostraron que efectuar solo 30 minutos de estos ejercicios de relajación al día alivia los síntomas de problemas psicológicos como la ansiedad y la depresión. Sí, ¡con tal solo media hora el día! No hay duda de que vale la pena probarlo, ya que no nos llevará bastante tiempo y los ejercicios Mindulness no son difíciles de efectuar. Además, practicar la atención plena también tiene otros efectos positivos para la salud. Atentos a los que te contamos a continuación.

Por este motivo, cuando practiques mindfulness, presta atención minuciosamente a tu cuerpo. Obsérvate todo , como una especie de maquinaria con unas estrategias sumamente complejas y también inteligentes de protección que, no obstante, tratas de comprender para asistirte en la labor que esos mecanismos automáticos tratan de cumplir. Adopta una situación de compasión ante ti mismo, y sin juzgarte ni culparte, obsérvate y trata de comprenderte. Fíjate cómo algunos pensamientos generarán ciertas sensaciones físicas, y suavemente trata de asistirte de la respiración para no preocuparte por esta razón, perdonándote incluso por esas sensaciones desagradables, y llevarte a ese instante presente en el que nada es más esencial que la fortuna de estar vivo y de sentir todo lo que sientes.

Convierte pasar tiempo contigo mismo/a en una rutina habitual. Piensa qué te gusta hacer, de qué manera te sientes bien y haz de ello un hábito. Leer, redactar, hacer deporte, ver una película, pensar , etcétera Aprovecha estos momentos para conectar contigo, para saber de qué forma te sientes y qué piensas, en qué punto te hallas y cara dónde deseas ir.

En este ejercicio consiste en centrar tu atención en la respiración cada vez que se produce una señal ambiental específica. Por ejemplo, toda vez que suena el teléfono. Simplemente escoge una señal extraña a ti. Cualquier cosa es válida. Toda vez que te miras en el espéculo, toda vez que tus manos se tocan, toda vez que oyes el claxon de un turismo, el silbido de un pájaro… Esta técnica está creada para lograr que, cuando se realiza la acción de enfocar la respiración, tu psique viaja al momento presente y se hace consciente de ello.

Leer en silencio. Halla un instante de calma (en mi caso por la noche, cuando los niños duermen), y un lugar apacible, y lee una buena novela. Trata de no tener el TV, computador cualquier otro dispositivo cerca, y simplemente sumérgete en el planeta de la novela. Puede parecer contradictorio dejar que tu psique se mueva desde desde el presente al momento de la novela, mas es una enorme práctica del enfoque. Puedes hacerlo con otros libros , pero con lo que funciona mejor es con novelas.

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