5 Ejercicios De Mindfulness Para Dormir Mejor

Mindfulness Exercises

El término mindfulness” que parece haber cobrado difusión en los últimos años, no es nada reciente: hay siglos y siglos de experiencia sobre estas técnicas de enfocarnos en el presente, como única forma de dejar muchas situaciones del pasado que todavía nos limitan, y de estar permanentemente con temor por el futuro. Este ejercicio es para desprendernos de los pensamientos y emociones que nos hacen daño. Nos sentamos quietísimos, tomamos conciencia de nuestra respiración y nuestra postura, así como de este instante presente. Nos visualizamos en medio de un bosque al lado de un río con diez ramitas junto a nosotros en el suelo. Esas 10 ramitas simbolizan pensamientos y emociones que no queremos que prosigan con nosotros pues nos perjudican. Tomamos una respiración profunda y nos enfocamos en un pensamiento que queremos que se vaya de nuestra mente. Tomando conciencia de cuál es, nos focalizamos en la primera ramita, correspondiente a ese primer pensamiento y la soltamos en el río, dejando que se la lleve la corriente, mientras que tratamos de visualizar cómo esa rama baja por la corriente yéndose muy lejos. Tratamos de hacerlo con todas las ramitas, pertinentes a pensamientos y/ a emociones.

Para realizarlo, es necesario sentarse sobre una postura cómoda, con la espalda erguida, si bien también es posible adoptar la postura tumbada. Después, cerrar los ojos, prestar atención a la respiración y efectuar el recorrido por el cuerpo. Este tipo de meditación es recomendable que sea guiada.

Es por esa razón que, en el instante en que nos quedamos en solitario, en silencio, y bajamos la guarda, esas emociones acumuladas pueden rebrotar de manera espontánea y recordarnos que siguen ahí vivas. Es algo común que las primeras veces en que practicamos mindfulness sintamos malestar, tristeza, e inclusive ansiedad, de forma contraria a lo que pensamos que debería de ser (relajante). Es plenamente natural, y esto no debería atemorizarte ni desalentarte a proseguir. Para adecentar, uno primero tiene que enfrentarse a la suciedad, y es con la primera cosa que nos acostumbramos a localizar, al eliminar de enmedio todo aquello que hemos ingeniado para intentar esconderla.

Esta clase de consciencia plena no tiene porqué ser únicamente física. Por ejemplo: toda vez que crees un pensamiento negativo, puedes optar por tomar un momento para parar, etiquetar el pensamiento como inútil y liberar la negatividad. , tal vez cada vez que huelas a comida, toma consciencia de ese fragancia y aprecia la fortuna que tienes de tener un buen alimento para comer y compartir con tu familia y amigos.

El ejercicio es todavía más efectivo si visualizamos una luz de azul eléctrico en nuestra garganta mientras que vamos realizando la lectura del cuento. Puesto que, como sabéis, en la garganta se halla nuestro quinto chakra, el chakra de la comunicación y el color que le corresponde es el azul.

Oír música tiene muchos beneficios, tantos, que la música es utilizada terapeuticamente. Eso es porque escucharla genera una gran conciencia del ejercicio. Puedes percibir música relajante y sentir los efectos calmantes mientras que haces un ejercicio mindfulness centrándote verdaderamente en el sonido y la vibración de cada nota.

Esta es la manera más conveniente de ser consciente de uno mismo. Sabiendo cuales son nuestros defectos, nuestras virtudes, las motivaciones aspiraciones que tenemos. Efectúa una reflexión interna y haz una lista con todo lo precedente. Puedes realizar estar reflexión semana a semana e ir agregando quitando cosas de la lista.